El TDAH y las emociones: Lo que necesita saber

De un vistazo

  • Los chicos con TDAH sienten las mismas emociones que sus compañeros.
  • Las emociones son más intensas si se tiene TDAH y afectan la vida diaria.
  • El TDAH dificulta el control de las emociones.

Si su hijo tiene TDAH, probablemente usted conoce los síntomas importantes. Problemas para poner atención. Impulsividad. Y, en algunos casos, hiperactividad. Pero muchos chicos con TDAH tienen otro síntoma que con frecuencia no se menciona. Tienen problemas para controlar sus emociones.

Existen criterios oficiales que los médicos utilizan para diagnosticar el TDAH. Tener problemas para manejar las emociones no es uno de ellos. Pero los investigadores y profesionales que tratan a niños con TDAH a menudo reportan que las emociones juegan un papel importante en las dificultades que enfrentan todos los días.

Los niños con TDAH no tienen emociones diferentes que la mayoría de sus compañeros. Ellos se sienten heridos, enojados, tristes, desanimados, apáticos y se preocupan al igual que cualquier otra persona.

Lo que es diferente para muchos chicos con TDAH es que esos sentimientos parecen ser más frecuentes e intensos. También parece que duran más tiempo y que obstaculizan la vida diaria.

Cómo lucen los problemas con las emociones

Cuando los chicos tienen problemas para manejar sus emociones, esto puede manifestarse de diferentes maneras. Algunos son incapaces de frenar sus sentimientos cuando están enojados o muy estresados por algo. Otros pueden batallar para animarse a hacer algo cuando se sienten aburridos.

Los niños con TDAH, más que la mayoría de los otros chicos de su edad, también pueden:

  • Frustrarse muy pronto por pequeños inconvenientes
  • Preocuparse demasiado o por mucho tiempo incluso por cosas insignificantes
  • Tener dificultad para calmarse cuando están molestos o enojados
  • Sentirse heridos u ofendidos por la más leve crítica
  • Tener mucha urgencia por lograr algo que desean de inmediato

Cómo podría suceder:

Usted escucha a su hija de 11 años gritar a su hermano menor. Ella corre hacia usted y, gritando, le dice lo que él hizo. Resulta que él hizo un comentario sobre su cabello. Ella quiere que usted lo castigue y se enoja cuando usted no reacciona. Después se queja toda la noche sobre lo injusto que es.

Este podría ser otro escenario:

Su hijo de 15 años tiene toneladas de tarea. Pero no se sienta a hacerla, sino que pasa la tarde mandando textos a sus amigos. Usted ha intentado motivarlo a que haga la tarea haciendo que sus actos tengan consecuencias. Él sólo dice que es aburrido y actúa como si no le importara. No hay nada que lo haga dejar lo que está haciendo y ponerse a hacer la tarea que se supone debe terminar.

Porqué los chicos con TDAH batallan con las emociones

La manera cómo las personas sienten y manejan sus emociones empieza en la infancia. Algunos bebés se sobresaltan rápidamente mientras que otros, por lo general, son tranquilos y no se alarman tan fácilmente.

Algunos tienden a enojarse fácilmente, son propensos a llorar y tardan en tranquilizarse. Otros bebés no se enojan fácilmente y se tranquilizan rápidamente.

Los temperamentos básicos que las personas tienen al nacer influencian cómo se comportan desde la infancia. A medida que el niño crece puede cambiar bastante o solo un poco.

Al igual que sus compañeros, los chicos con TDAH tienen diferentes temperamentos. Algunos son más relajados o tímidos. Otros reaccionan más bruscamente, son más francos y agresivos.

Pero, a menudo, no tienen la misma capacidad para controlar sus emociones que los otros chicos de su edad. Tienen menos habilidad para reaccionar a sus propias emociones usando sus facultades de razonamiento.

Los chicos con TDAH, por lo general, tienen problemas con la memoria funcional (junto a otras funciones ejecutivas). Eso les dificulta tener en mente la idea general, y tienden a quedarse atrapados en lo que están sintiendo en ese momento.

Conforme crecen, la mayoría de los chicos que no tienen TDAH aprenden a controlar sus emociones y por lo tanto no se quedan atrapados en ellas. Si empiezan a sentirse demasiado enojados u ofendidos, aprenden a decirse a ellos mismos, “tranquilo, cálmate, esto no tiene mayor importancia”.

Si se desaniman demasiado al intentar hacer algo, podrían decirse: “de acuerdo, eso no parece que va a funcionar. Lo intentaré de nuevo o trataré de encontrar una manera mejor de hacerlo”.

Los chicos con TDAH son más lentos en desarrollar esos procesos (y muchos otros aspectos de sus funciones ejecutivas). Tardan más tiempo en desarrollar la habilidad de tranquilizarse y poner las cosas en perspectiva. Por lo que es más probable que se queden atrapados en sus propias emociones.

Como resultado, ellos pueden:

  • Sentirse abrumados por el desánimo, la frustración o el enojo
  • Ser demasiado temerosos para iniciar actividades
  • Rendirse demasiado rápido en lo que sea que estén haciendo
  • Ser reacios a iniciar algo que deberían estar haciendo
  • Evitar interactuar con otros

En otras palabras, la emoción del momento toma control de sus pensamientos. Es como cuando un virus se apodera de todo el espacio del disco duro de una computadora.

Cómo puede ayudar

Cuando su hijo tiene problemas con sus sentimientos, puede parecer como si no hubiera forma de comunicarse con él o detener sus comportamientos. Pero hay cosas que usted puede hacer para ayudarlo a tener control y manejar sus emociones.

Empiece por reconocer cómo parece que se está sintiendo. “Puedo ver lo desilusionado que estás por haber obtenido el segundo lugar en la feria de ciencias”. No discuta sobre si él debería sentirse de esa manera. Eso usualmente empeora el problema.

Cuando se haya tranquilizado, ofrezca ayudarlo a descubrir una manera mejor para manejar esa emoción, una que podría ayudarlo a modificar su pensamiento:

  • “Sé que estás enojado y quieres salir de la feria de ciencias e ir a casa. Pero me siento orgullosa de lo que hiciste”.
  • “Sé que trabajaste muy duro y que muchas de las personas que vieron tu proyecto parecían impresionadas. Aunque te sientas desilusionado por haber obtenido el segundo lugar en vez del primero, todavía tienes buenos razones para sentirte orgulloso de lo que hiciste”.

Si a menudo su hijo batalla para controlar sus emociones, puede ser una buena idea hablarlo con su médico. Tal vez quiera discutir si su hijo se beneficiaría usando medicamentos para el TDAH. Con apoyo emocional y medicamentos adaptados a sus necesidades, podría mejorar su habilidad para manejar sus emociones más eficazmente.

Puntos clave

  • Los chicos con TDAH son lentos para desarrollar la habilidad de manejar emociones.
  • Los problemas con la memoria funcional juegan un papel.
  • La emoción que los chicos con TDAH sienten en el momento, puede dominar su pensamiento.

Fuente: https://www.understood.org/es-mx/learning-attention-issues/child-learning-disabilities/add-adhd/adhd-and-emotions-what-you-need-to-know

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