Divorcio con hijos pequeños, ¿cómo manejarlo?

Un matrimonio que sufre un divorcio experimenta todo un desafío, un proceso de grandes cambios emocionales y vivenciales. Cada uno de acuerdo a sus personalidades procura manejar lo mejor posible la tristeza, rabia o desilusión. En el mejor de los casos existe un tipo de tristeza subyacente en hombre y mujer, la cual intentan llevar adelante lo mejor que pueden, procurando mantener el respeto y la amistad mutua.

Cuando una pareja tiene hijos pequeños, la separación física repercute de varias formas en el pequeño niño. Por tanto es necesario asesorarse para manejar esta situación de la forma más inocua para los niños. Los hijos pequeños suelen extrañar mucho al padre que ya no vive en casa, además no entienden por qué tiene que irse y a veces creen que se ha ido por ellos.

Los niños suelen deprimirse fruto de la confusión al no entender qué sucede y al echar de menos a papá o mamá. Se aconseja mantener una comunicación buena, constante y adecuada para la edad del niño. Teniendo presente que cada niño es diferente y que ésta es siempre una situación difícil, a continuación enumeramos una guía para que la separación con hijos pequeños sea lo mejor manejada posible.

  • Es vital asegurarle y expresarle con hechos que sigue siendo amado por papá y mamá, que siempre lo será y que avanzará muy bien.
  • Si la decisión de separarse es definitiva, no dar esperanzas al niño.
  • Ambos padres deben conversar con el niño para informarle de la decisión, haciendo hincapié en que lo aman mucho, manteniendo un accionar cálido mutuo y procurando responder con cuidado (asesorarse de acuerdo a la edad) todas las preguntas que puedan tener.
  • Dejar claro al niño que no es culpable de lo que sucede, recalcar que el padre que deje de vivir en casa verá constantemente a su hijo. Se aconseja los primeros meses luego del divorcio, visitarlo a diario para afianzar el sentimiento de contención que el niño es susceptible de perder en esta etapa.
  • Que en el hogar prevalezca la armonía familiar, así el niño siente en menor medida la separación física y la necesidad de ver a ambos padres juntos.
  • Mantener las rutinas de siempre luego de una separación, que el padre que vive en casa y los niños o hermanos, mantengan sus actividades cotidianas. Esto aumenta en el niño la sensación de seguridad y lo distrae del trauma.
  • Muy importante: procurar siempre que el niño se sienta querido. Padre y madre han de mantener contacto físico amoroso con su niño. Besos, abrazos, acariciar su cabello, tomar su mano, sonreírle, escucharlo.
  • Considerar enviarlo a un terapista, se lo puedes plantear como un juego, para afianzar el sentimiento de seguridad y el buen manejo de esta experiencia para el futuro.

En resumen, e independientemente de la causa de la separación, los padres que tienen niños deben trabajar juntos, expresando cuidado y amor a sus hijos. En esta línea, procurar no discutir ni expresar opiniones negativas del otro padre delante de ellos y jamás pedirle que elija a uno de los dos.

Procurar propiciar delante del niño solamente expresiones de unión y vínculo. Para conseguir esta tarea, los padres pueden ayudarse concentrándose en lo hermoso de sus hijos y en verlos contentos.

Fuente de origen «La opinion»

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